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Curso de Fotografía El bodegón, o naturaleza muerta, en Inglés Still Life, son fotografías de objetos, es decir, elementos inanimados en los que predomina la composición de la imagen. Son típicos los conjuntos florales, frutas, animales de caza, o utensilios de una determinada profesión.
En este caso tenemos una fotografía en clave alta, blanco y negro.
En el bodegón es fundamental la profundidad de campo, con el fin de destacar los elementos principales sobre el fondo. Para ello utilizaremos aperturas de diafragma altas.
La disposición de los elementos en el bodegón, su composición, es el principal asunto que debemos de tener en cuenta. El bodegón es otro ejemplo de "momento ausente", donde el fotógrafo puede tomarse todo el tiempo que sea necesario para captar la toma. En los bodegones podemos encontrarnos con dos situaciones, en la que seamos nosotros los que organicemos el bodegón, formando la composición del mismo, o el caso en el que la disposición de los elementos ya se encuentren formados, y el ese caso nos limitemos a tomar la fotografía. Dentro de los bodegones, personalmente, incluyo los conjuntos florales. No podemos decir que se trate de naturaleza muerta, pero las condiciones de la toma son más parecidas al bodegón que al retrato o al paisaje.
Como en cualquier campo de la fotografía, es fundamental el aspecto de la luz. Para ello nos podemos ayudar de la luz natural, reflectores, así como la utilización de uno o más flashes. Para dar un toque personal a nuestro trabajo podemos separar el flash de la cámara mediante un cable o un elementos de control remoto.
EL MACRO Con la opción macro podemos realizar espectaculares fotografías a elementos de pequeños. No se trata de un retrato o un bodegón propiamente, pero debemos de aplicar a los mismos los conceptos básicos. Es recomendable conseguir unas profundidades de campo cortas para destacar aún más los motivos.
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