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Gestión Empresarial SEGURIDAD EN HERRAMIENTASHerramientas Accionadas A MotorSe entiende como herramientas accionadas a motor, aquellas herramientas portátiles cuya fuerza motriz proviene de una fuente de energía externa, que puede ser eléctrica, de motor de combustión interna (gasolina o gasoil) o neumática (accionada por una instalación de aire comprimido), y que están previstas para ser sostenidas de forma manual durante su uso.
La fuerza motriz de la herramienta imprime un movimiento de rotación o de traslación, en el portátil con que está dotado de la herramienta. Todas ellas presentan peligros similares a los de una máquina fija de la misma clase, aunque con una potencia inferior.
Estas herramientas, que han reemplazando paulatinamente a las herramientas manuales, implican para los trabajadores mayores riesgos que los de las herramientas manuales equivalentes, debido a los efectos derivados de la fuente de energía que las alimenta y de la mayor potencia y velocidad que desarrollan.
Por otra parte, no están diseñadas para ser utilizadas durante largos períodos de tiempo, y su utilización debe de ser acorde con los trabajos que se han de realizar..
Seguidamente se indica algunos de los principales tipos de maquinas a motor:
1. Herramientas a motor cuyo útil efectúa un desplazamiento lineal alternativo:
· Martillos neumáticos. · Motosierras. · Recortasetos · Sierras de calar.
2. Herramientas cuyo útil efectúa una rotación:
· Destornilladores · Sierras circulares · Amoladoras y tronzadoras · Taladros
Riesgos Los principales riesgos asociados a la utilización de herramientas manuales a motor son los siguientes:
· Riesgo de contactos eléctricos directos por fallos del aislamiento en los conductores o elementos en tensión.
· Riesgo de contactos eléctricos indirectos por fallos del aislamiento entre las partes en tensión y la carcasa de la herramienta.
· Golpes y cortes en las manos u otras partes del cuerpo ocasionadas por la propias herramientas durante el trabajo habitual.
· Lesiones oculares producidas por partículas desprendidas y proyectadas con violencia, ya sean procedentes de los objetos o materiales que se trabajan o de la propia herramienta.
· Golpes en diferentes partes del cuerpo producidos por el despido violento de la propia herramienta o del material que se está trabajando.
· Esguinces provocados por sobreesfuerzos o gestos violentos.
Causas Las principales causas que originan los riesgos mencionados son las siguientes:
· Incumplimiento de las prescripciones del Reglamento Electrotécnico de Baja tensión y sus Instrucciones Técnicas Complementarias.
· Abuso de herramientas para efectuar cualquier tipo de operación.
· Utilización incorrecta de las herramientas, metodología de trabajo inadecuada.
· Utilización de herramientas defectuosas o mal diseñadas.
· Empleo de herramientas de mala calidad, fabricadas con materiales de baja calidad.
· Utilización de herramientas no indicadas para el trabajo que se ha de efectuar.
· Herramientas abandonadas en lugares peligrosos, de donde pueden caer o producir caídas.
· Herramientas transportadas de forma peligrosa.
· Herramientas mal conservadas.
Precauciones O Normas Para Su Utilización
· Deben de tener marcado CE, manual de instrucciones donde se incluya las normas de utilización, mantenimiento, instalación, montaje, desmontaje, etc.
· Deben estar fabricadas con materiales adecuados a su función: acero o metales duros.
· Los mangos deben ser duros y de tamaño adecuado. No deben ser resbaladizos.
· La unión de los mangos con el resto de la herramienta firmes, para impedir que por su rotura se produzca peligro para el trabajador.
· Deben ser de tamaño y características adecuadas a el uso para el que se van a aplicar.
· Deben eliminarse los rebordes y filamentos que puedan desprenderse de los accesorios al utilizar la herramienta.
· Los útiles deben mantenerse bien afilados.
· Los útiles deben estar tratados o aleados con metales más o menos duros para conseguir la dureza o el temple adecuados, según el esfuerzo que deban soportar. · Deben tener aislamiento eléctrico apropiado para evitar contactos eléctricos tanto directos como indirectos.
· Las aberturas de ventilación de la máquina deben estar diseñadas de forma que permitan una buena refrigeración y con ello eviten el sobrecalentamiento de la máquina y a la vez imposibiliten accidentes por atrapamiento de los miembros o ropa del trabajador.
· Para un manejo seguro debe adiestrarse a los operarios, tanto en el manejo como en su selección, mantenimiento y en la prevención de sus riesgos, teniendo en cuenta sus limitaciones y sus posibles fallos, usando siempre la herramienta portátil más adecuada al trabajo y al espacio libre de que se dispone.
· Deben guardarse después del trabajo en un lugar donde no exista la posibilidad de caída al tirar de la manguera o cordón de conexión a la red.
· Deben conectarse en puntos de la red próximos a la zona de utilización para evitar cables tendidos por las zonas de paso y si esto no es posible se harán rozas o cajetines en suelo y paredes para ocultar las mangueras y que no estorben el paso.
· Asimismo, tal y como exige la normativa vigente dispondrán de todas las protecciones necesarias para evitar que se pueda entrar en contacto directo con sus órganos móviles.
· Es extraordinariamente eficaz, desde el punto de vista de la seguridad, la realización de inspecciones periódicas para reparar o sustituir las piezas deterioradas, gastadas o simplemente que han superado su período de vida útil, tal como prescribe el libro de instrucciones del fabricante, cuando lo haya. En definitiva el mantenimiento es una operación básica e indispensable para garantizar no solo la seguridad de la herramienta sino también para alargar su período de vida útil. Hasta tal punto es importante este aspecto que debe establecerse un programa por escrito para la inspección sistemática y llevar un registro de las operaciones de mantenimiento para cada herramienta.
Herramientas Eléctricas En la mayor parte de los casos, las herramientas manuales eléctricas se alimentan mediante un motor monofásico, que forma parte integrante de ellas, en el que la corriente pasa del estator fijo al rotor que lleva la bobina mediante las escobillas de carbón.
Normalmente, estas herramientas son de construcción robusta, compacta y van provistas de una o dos empuñaduras fijadas de forma sólida con objeto de que no se aflojen por efecto de las vibraciones, calentamientos, rozamientos, u otras circunstancias que se produzcan en el uso normal.
La tensión de alimentación de las herramientas eléctricas portátiles no podrá exceder de 250 voltios con relación a tierra, debiendo ser de menos de 50 voltios para trabajos en zonas con peligro de electrocución (Zonas húmedas)
El principal riesgo que presentan es la descarga eléctrica, clasificándose según su grado de protección contra choques eléctricos producidos por contactos indirectos en:
Herramientas de la clase I. Su grado de aislamiento es funcional, es decir, el necesario para garantizar el funcionamiento normal de la herramienta y la protección fundamental contra contactos eléctricos directos, estando también previstas para ser puestas a tierra.
Herramientas de la clase II. Disponen de un aislamiento completo ya sea doble aislamiento o aislamiento reforzado, en este caso no deben estar puestas a tierra ya que el doble aislamiento es incompatible con la puesta a tierra. Estas herramientas deben llevar una placa grabada con las características del aislamiento o bien impreso sobre la propia carcasa el símbolo del doble aislamiento (un cuadrado dentro de otro cuadrado).
Herramientas de la clase III. Este tipo de herramientas están diseñadas para funcionar a muy baja tensión, es decir la fuente de alimentación nunca debe ser superior a 50 voltios.
◦ Con aislamiento ordinario de goma o policloruro de vinilo (PVC), para las herramientas cuya masa no exceda de 2,5 kg.
◦ Con aislamiento grueso de goma para las demás herramientas.
Si los cables son fijados de forma permanente en herramientas de la clase I, deben estar provistos de conductor de protección (cable de tierra con franjas verdes y amarillas). En todos los casos, las herramientas deben tener un dispositivo de anclaje que libere los cables de estar sometidos a esfuerzos de tracción o torsión en los lugares que estén conectados a los bornes y que proteja su revestimiento exterior de la abrasión.
Si la herramienta fuera de la clase II, el dispositivo de anclaje ha de ser aislante, o si es metálico estar aislado de forma satisfactoria. La sección nominal de los cables será como mínimo la indicada en la tabla siguiente:
* El valor entre paréntesis se aplica a las herramientas que tengan una masa superior a 2.5 kg.
Los cables permanentemente fijados deben ir provistos de una clavija de enchufe que cumplirá diferentes normas según las características de la herramienta:
◦ Herramientas monofásicas de intensidad nominal no superior a 16 A, clavija conforme a norma UNE 20315 * El cuerpo de la clavija deberá ser bien de goma, bien estar recubierto de goma, o bien de policloruro de vinilo u otro material de resistencia mecánica equivalente.
◦ Herramientas que no sean monofásicas de intensidad nominal no superior a 16 A, clavija de enchufe conforme a norma UNE 20352.
A la entrada de la herramienta, el cable permanentemente fijado irá provisto de un protector o resguardo que evite su plegado excesivo. Dicho protector estará construido de material aislante con la suficiente resistencia mecánica y elasticidad, siendo su longitud mínima, a partir del orificio de entrada, cinco veces el diámetro del cable suministrado con dicha herramienta.
Protección de Herramientas Eléctricas Ante posibles fallos o averías debidos a sobrecargas de tensión, contactos entre fases y neutro o entre fase y tierra (cable de protección), se pueden utilizar como sistemas de protección los dispositivos de corte automático accionados por la intensidad de defecto producida (disyuntores diferenciales), que irán indefectiblemente asociados a la puesta a tierra de las masas, reduciendo o eliminando de este modo el riesgo de contactos eléctricos indirectos.
Si bien los fusibles de cortocircuito y los interruptores magnetotérmicos actúan también bajo este principio de funcionamiento, las características de actuación (intensidad y tiempo de disparo), condicionan la resistencia a tierra a valores muy bajos para conseguir una adecuada protección en el caso de contacto entre fase y tierra, por lo que serán válidos para proteger la herramienta, pero la protección de las personas se realizará mediante interruptores diferenciales de alta sensibilidad.
La continuidad del conductor de protección no se puede interrumpir, ya que la actuación de los dispositivos de corte depende de ella. Por este motivo deberá revisarse periódicamente y de forma exhaustiva, teniendo en cuenta que su rotura o anulación pasará inadvertida, al contrario de lo que pasaría si dicha interrupción se produjera en el conductor de la fase o del neutro que inmediatamente produciría la paralización de la máquina.
El sistema de protección mediante doble aislamiento o aislamiento reforzado es uno de los más fiables ya que impide la aparición en el exterior de la corriente de defecto, siendo su fiabilidad la propia de los elementos que se utilicen identificados como de aislamiento clase II.
En las herramientas clase III que funcionan empleando pequeñas tensiones de seguridad, la protección es muy eficaz ya que, en el caso de producirse un choque eléctrico, la intensidad de contacto estaría siempre dentro de los valores considerados de seguridad.
La descarga eléctrica se produce la mayoría de las veces por reducción de la capacidad de aislamiento del sistema de protección, al haberse alterado las condiciones de trabajo, debido a la entrada de agua y/o polvo por las ranuras de ventilación de la herramienta. Los cables flexibles de alimentación pueden deteriorarse si no se mantienen un orden y limpieza adecuados en el uso de la herramienta y en su posterior almacenaje, así como con un mantenimiento y utilización inadecuados (tensado de los cables por encima de aristas vivas, estirones del cable o desconexión tirando del cable en vez de la clavija de enchufe). Si los cables están tirados por el suelo pueden pisarse o ser aplastados por vehículos, entrar en contacto con elementos móviles de máquinas en marcha o ser atacados por disolventes orgánicos o sustancias corrosivas, rompiendo o debilitando de este modo el aislamiento que proporciona la envoltura de protección. El calor de metales calientes, equipos de soldadura, etc. también puede deteriorar seriamente el aislamiento de los conductores de alimentación.
Resguardos en Herramientas Eléctricas Los útiles de las herramientas, siempre que sea posible, se protegerán de forma adecuada, las sierras, por ejemplo, deben equiparse con defensas por encima y por debajo en toda su extensión, el resguardo debe ir montado sobre un resorte de modo que se permita que los dientes queden libres para el corte y cuando éste termina, mediante los muelles, el resguardo recupera su posición inicial.
En el caso de muelas o rectificadoras portátiles, los resguardos deben cubrir al menos un tercio de la muela (parte que mira al operario).
Para taladros y lijadoras es más difícil proteger el útil. En el caso de los taladros el sistema de protección más eficaz es:
En las lijadoras la protección más adecuada es:
En el rectificado con la muela:
Instrucciones de Trabajo con Herramientas Eléctricas Las protecciones en mal estado o la ausencia de ellas, el cambio de útil de trabajo con la herramienta conectada, trabajar en alturas sin tomar las debidas precauciones (protecciones colectivas o personales) y la falta de adiestramiento del operario en el manejo son, aparte del factor eléctrico ya mencionado, las causas más frecuentes de accidentes.
Para cambiar un útil de la herramienta debe desconectarse primero ésta (nunca mediante un tirón brusco del cable) y se fijará sólidamente el nuevo útil asegurándose de retirar la llave de apriete, si se ha utilizado alguna, antes de comenzar de nuevo a trabajar con la herramienta.
Los operarios que utilicen estas herramientas no llevarán prendas holgadas, ni cadenas o pulseras colgadas que faciliten enganches o atrapamientos con la herramienta.
A pesar de su apariencia de sencillez y fácil manejo, quien utilice herramientas portátiles debe estar adiestrado en su manejo, respetando los tiempos de utilización y las pausas necesarias ya que el útil puede calentarse y romperse.
En general en los trabajos con herramientas portátiles deben utilizarse los siguientes equipos de protección personal, siempre que no sea posible la protección colectiva:
Herramientas Neumáticas En general son de manejo sencillo y ofrecen la ventaja de que el aire comprimido que es la fuente de energía que utilizan es menos peligrosa que la electricidad (a no ser que se insufle directamente al cuerpo a través de una abertura natural o de una herida, en cuyo caso podría tener consecuencias muy graves o fatales.
Normalmente las herramientas neumáticas alimentadas por la instalación de aire comprimido funcionan a una presión aproximada de 6 kg/cm2 y existen dos tipos de herramientas:
Herramientas Neumáticas De Percusión En ellas, el aire comprimido activa un percutor que puede actuar del siguiente modo:
La entrada y salida del aire comprimido puede controlarse por medio del percutor que, en su movimiento alternativo, abre y cierra los mecanismos con tal fin (lumbreras en la pared del tambor, válvulas). La carrera de retorno del percutor puede activar un trinquete y originar el giro intermitente de la herramienta.
Herramientas neumáticas rotativas. En las herramientas neumáticas rotativas el aire comprimido suministra la energía para el movimiento de los alabes del rotor, ya a través de pistones con movimiento alternativo que transmiten el movimiento a una biela que a su vez imprime un movimiento rotatorio al eje portador de la herramienta, ya a los dientes de dos engranajes en los que uno de ellos está en el eje portador de la herramienta.
El aire de entrada al compresor ha de filtrarse y eliminar el agua resultante de la condensación del vapor de agua contenido en el aire comprimido refrigerado para evitar oxidaciones, desgastes y averías.
Es necesaria la existencia de una válvula de cierre automático accionada por un disparador situado en el interior de la empuñadura, de modo que su accionamiento involuntario sea imposible; la máquina, de esta forma, solo puede funcionar cuando se pulsa el disparador. El movimiento y la detención de las herramientas neumáticas se consigue mediante válvulas de cierre y válvulas rotativas.
Peligros en el trabajo con herramientas neumáticas. En el manejo de herramientas neumáticas los accidentes más frecuentes se producen por las siguientes causas:
Instrucciones de trabajo con herramientas neumáticas.
Para evitar o reducir la exposición a vibraciones se tendrá en cuenta lo siguiente:
◦ Elección de un equipo adecuado, bien diseñado desde el punto de vista ergonómico y generador del menor numero de vibraciones posibles, teniendo en cuenta el tipo de trabajo que va a realizar.
◦ Suministro de equipo auxiliar que reduzca los riesgos de lesiones por vibraciones, como por ejemplo asas que reduzcan las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo.
◦ Limitación de la duración e intensidad de la exposición
◦ Establecer suficientes horarios de descanso
Las conducciones de la instalación de aire comprimido deben inspeccionarse periódicamente sustituyendo todos los elementos defectuosos; se deben instalar válvulas automáticas de purga par extraer el agua condensada en las juntas bajas de las conducciones de modo que se evacuen regularmente estas condensaciones. El racor mural fijo debe ser macho y el de la conducción libre, hembra.
Las mangueras de aire dispuestas por el suelo deben acoplarse en canaletas o atarjeas de modo que no estorben o puedan ser pisadas o aplastadas por vehículos o personas. Puede ser conveniente suspenderlas sobre los pasillos y zonas de trabajo.
Ciertas maniobras pueden hacer perder el equilibrio al operario y ocasionar la caída de la herramienta si está depositada en un lugar elevado o colocada de forma inestable. Para evitar que los acoplamientos puedan romperse, los extremos de las secciones acopladas se han de asegurar mediante refuerzos consistentes (bridas que soporten la presión del aire sin fugas). La existencia de una válvula de seguridad con dispositivo de bloqueo instalada en la conducción de aire en el colector, interrumpirá el suministro de aire en caso de rotura en la línea.
Se debe prohibir la utilización de la manguera de aire para efectuar la limpieza tanto de las máquinas como de las prendas personales.
Se ha de medir los niveles de ruido producidos para determinar si es preciso utilizar herramientas con una emisión sonora más baja, sistemas de atenuación sonora como pantallas acústicas o, en último caso, protectores auditivos como tapones o cascos con el nivel adecuado de atenuación sonora. Del mismo modo deben evitarse o amortiguarse las oscilaciones mecánicas fuertes que se transmiten en forma de sacudidas y vibraciones a las manos y brazos del operario. En los casos de largas y continuadas exposiciones a estas vibraciones se puede producir el síndrome de Raynod vulgarmente llamado "síndrome del dedo blanco" con pérdida de la sensibilidad en las yemas de los dedos, acartonamiento y falta de riego sanguíneo, también es frecuente que se produzca en estos casos excesiva tensión en las articulaciones. Este riesgo se reduce con un diseño adecuado del mecanismo de percusión o instalando en la empuñadura de la herramienta amortiguadores de materiales inelásticos que absorban la energía de la vibración.
Para el uso de herramientas neumáticas con peligro de desprendimiento de fragmentos de material (especialmente las de impacto o percusión), se deben utilizar gafas de seguridad y si hay trabajadores expuestos en las proximidades se les debe proteger de forma similar. En algunos casos puede ser necesario utilizar calzado de seguridad (martillos neumáticos de perforación pesados).
Herramientas ManualesSe entiende como herramientas manuales son unos utensilios de trabajo utilizados generalmente de forma individual que únicamente requieren para su accionamiento la fuerza motriz humana
Riesgos Asociados al Uso de las Herramientas Manuales Los principales riesgos asociados a la utilización de las herramientas manuales son:
Riesgos Asociados al Uso de las Herramientas Manuales
Seguridad en el Uso de las Herramientas Manuales
El empleo inadecuado de herramientas de mano son origen de una cantidad imp | |||||||||