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Gestión Empresarial Relaciones Humanas LA MOTIVACIÓN Sólo hay una manera para conseguir que alguien haga algo. Y es la de hacer que esa persona quiera hacerlo. El impulso más profundo de la naturaleza humana es “el deseo de ser importantes”. Si usted me dice cómo satisface sus deseos de ser importante, le diré qué es usted. Eso es lo que determina su carácter. La diferencia significativa que se advierte, entre un benefactor y un mafioso, es la forma en que satisfacían sus deseos de ser importantes. El único medio que disponemos de influir en los demás es hablar acerca e lo que ellos quieren y como conseguirlo. A una persona le puede gustar el "salmorejo cordobés", pero a los peces les gustan los gusanos. Por eso cuando ésta persona va a pescar, no pone lo que le gusta en el anzuelo, sino lo que prefieren los peces. No debemos tratar lo que nos gusta o nos interesa. Eso es infantil. Absurdo. Claro está que a usted le interesa lo que necesita o desea. Eso le interesará siempre. Pero a nadie más le interesa. Los demás son como usted: les interesa lo que ellos desean o necesitan. De modo que el único medio de que disponemos para influir sobre los demás es hablar acerca de los que ellos quieren y mostrarles cómo conseguirlo. El secreto del éxito reside en la capacidad de apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como desde el prójimo. Considerar el punto de vista de la otra persona, y despertar un deseo ferviente de algo, no debe confundirse con manipular a esa persona de modo que haga algo en contra de sus intereses. Ambas partes deben salir ganando. Una técnica infalible es hacer preguntas en vez de ordenes. Hacer preguntas no sólo vuelve más aceptables las órdenes, sino que con frecuencia estimula la creatividad de la persona a quien se estimula. Es más probable que la gente acepte con gusto una orden si ha tomado parte de la decisión de la cual ésta emanó. Permita que la otra persona piense que la idea a partido de ella. Para motivar debemos de lazar retos. Hay que estimular la competencia. Las personas quieren demostrar que son importantes, que son validas. Lancemos retos para que puedan esforzarse, para que tengan ganas de hacerlo. Con ello trabajarán con animo para sentirse importantes. De la misma manera debe de procurar una buena reputación de las personas que pretende motivar. |