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Gestión Empresarial SOFTWAREINTRODUCCIÓN Actualmente los diseñadores de software se preocupan de incorporar los principios de diseño ergonómico a sus productos con el fin de facilitar su utilización por colectivos cada vez más amplios. Este proceso conlleva un progresivo acercamiento entre el modo de funcionamiento de los programas concebidos por el programador y la forma en que habitualmente el operador humano desarrolla su trabajo; esto requiere prestar una atención especial al diseño de la interfaz de diálogo persona/ordenador.
En los programas informáticos se pueden emplear distintas técnicas de diálogo mediante las cuales el usuario interacciona con la máquina; entre ellas se encuentran los comandos, los menús, la manipulación de objetos y los formularios. Dichas técnicas de diálogo, que pueden ser utilizadas por separado o combinadas en una misma aplicación informática, constituyen uno de los principales objetos del diseño ergonómico del software.
En la ergonomía del software se consideran siete principios generales de diseño, aplicables a cualquier técnica específica de diálogo: - Capacidad de adecuación a la tarea - Autodescriptividad del sistema - Controlabilidad - Conformidad con las expectativas del usuario - Tolerancia a los errores - Capacidad de adaptación al usuario - Fácil de aprender a utilizar
Capacidad de adecuación a la tarea Un sistema de diálogo tiene capacidad de adecuarse a la tarea en la medida que puede asistir al usuario para realizarla de manera eficiente. Para ello, la aplicación debe permitir la ejecución del trabajo sin presentar problemas u obstáculos innecesarios. Por ejemplo, si existe la posibilidad de entrada de datos "por defecto" en una tarea dada, estos no se le deben pedir al usuario (especificación de longitudes de campo para fechas, etc.)
En el mismo orden de cosas, cualquier operación requerida en el proceso de diálogo usuario/ordenador que no sea inherente a la tarea propiamente dicha debe ser realizada automáticamente por el propio sistema. Por ejemplo, los datos que pueden ser calculados por el sistema, no deben ser pedidos al usuario, el cursor debe situarse automáticamente siguiendo la secuencia de la tarea, etc.
Autodescriptividad del sistema Un sistema de diálogo es autodescriptivo en la medida que se hace comprensible en cada una de sus etapas mediante las oportunas explicaciones dadas al usuario con arreglo a las necesidades de este o bien a través de una retroacción adecuada.
Por ejemplo, el usuario puede ser informado mediante una ayuda sensible al contexto o bien mediante las explicaciones que pueda solicitar al sistema. El usuario debe poder solicitar estas ayudas de forma sencilla. Controlabilidad Se dice que un sistema es controlable en la medida que permite al usuario conducir con facilidad el curso de la interacción durante la tarea. Para ello el sistema debe facilitar al usuario tanto la ejecución de operaciones como su anulación, dándole la posibilidad de deshacer lo efectuado en el último paso. Un ejemplo de controlabilidad consiste en que, si el diálogo se interrumpe por un error, su reinicio se pueda efectuar en el paso inmediatamente anterior al error. La controlabilidad supone también que la velocidad de interacción debe mantenerse bajo control del usuario, es decir, que no le sea impuesta por el sistema.
Conformidad con las expectativas del usuario Un sistema de diálogo es conforme con las expectativas del usuario cuando este funciona de acuerdo con los estereotipos comúnmente aceptados y se corresponde con su formación y experiencia sobre la tarea. Por ejemplo, la aplicación debe usar una terminología que resulte familiar al usuario en el contexto de su trabajo y los diálogos utilizados en tareas análogas deben ser similares. De igual forma, el sistema debe satisfacer las expectativas del usuario sobre los tiempos de respuesta.
Tolerancia a los errores
La tolerancia a los errores cometidos por el usuario ha sido
tradicionalmente muy pequeña en los programas de ordenador; por ejemplo,
la excesiva rigidez en la sintaxis usada en los diálogos constituía un
factor de tensión para el usuario.
Capacidad de adaptación al usuario Se dice que un sistema es adaptable al usuario en la medida en que es capaz de modificarse para adecuarse al nivel de destreza del usuario en relación con una determinada tarea. Por ejemplo, la extensión de las explicaciones dadas por el sistema (en informaciones de ayuda, en los mensajes de error, etc.) debe ser modificable de acuerdo con la experiencia del usuario.
Asimismo, el programa debe disponer de mecanismos para adaptar el sistema de diálogo al lenguaje, cultura y conocimientos de cada usuario. Por ejemplo, al sistema de unidades de medida, etc.
Fácil de aprender a utilizar Aunque un operador aprenda a utilizar una determinada aplicación informática su primer objetivo consiste en conseguir, con el mínimo esfuerzo posible, un procedimiento que le permita efectuar su trabajo.
Lo más habitual es que el aprendizaje sea guiado por las necesidades de la tarea, no por las potenciales capacidades del sistema. Esto es así porque, en la práctica, el usuario siempre tiende a buscar un equilibrio entre el esfuerzo invertido en aprender a usar el sistema y los beneficios esperados.
Se dice que un sistema de diálogo facilita el aprendizaje en la medida que proporciona guías de ayuda y otros medios didácticos al usuario durante la etapa de aprendizaje. El sistema puede incluir ejemplos y supuestos prácticos que ayuden al usuario a familiarizarse con el sistema y a construir su propio procedimiento operativo. Asimismo, las guías de ayuda y la información deben correr a cargo del sistema y, siempre que sea posible, ser "sensibles al contexto".
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